martes 2 de febrero de 2010

Posible paseo por Madrid

Si tuviera que elegir un paseo por Madrid, tal vez empezaría cogiendo el metro en Puerta de Toledo, con un buen desayuno y escapando del frío y del viento en una mañana de enero (sin tener que ir a Fitur, claro). Haría cambio en Alonso Martínez y me bajaría en Argüelles. Bajaría hasta el Paseo del Pintor Rosales e intentaría seguramente, por algún viejo hábito, coger el teleférico. Y me chocaría con la imposibilidad de dicho viaje, porque el artilugio en cuestión está, racionalmente, cerrado en los meses más fríos de la capital del reino. Casi lo agradecería, mientras mis manos heladas buscan refugio en los bolsillos, y partiría en busca de algún café. A lo mejor, si algún rayo de sol se apiada un poquito de los peatones, retrazaría el brebaje e intentaría caminar hasta el Templo de Debod. Dejarme guiar por sus paredes de piedra, jeroglíficos y misterio, y dejar escapar la imaginación. ¿Intentan los árboles exteriores al Templo imitar un paisaje de flora similar al que se podría encontrar en tierra egipcia? Ese, como cualquier otro, podría ser un buen punto de reflexión por el cual dejar resbalar el pensamiento y las risas, mientras se busca el camino hacia donde continuar el viaje. De lejos podría observar el palacio real, y mientras el frío vuelve a calar en los huesos, tal vez intentaría una travesía hasta Plaza España. O tal vez buscaría un buen restaurante por la zona.
Eso sí, alojarme, lo haría en algún hotel de lujo madrid