Estos días, en los que se ha debatido mucho la “realidad” detrás de la burbuja del 2.0, la presencia de falsos gurús y de la rentabilidad que puede sacarle un hotel a las diversas áreas noveles que aparecen día a día en el entorno de Internet, me parece bueno citar un ejemplo que vi esta semana en la tele. Todas las dudas y debates mencionados nacen, en realidad, de la desconfianza natural que acompaña a todo nuevo emprendimiento. Los charlatanes de los que hablamos esta semana, por tomar un ejemplo, son parte de un mal natural de la primera etapa de cualquier descubrimiento/emprendimiento, pero no por ello se debe desprestigiar y abortar el plan general de la empresa.
Internet y sus diversas posibilidades, desde las agencias online hasta las redes sociales, son sin ningún lugar a duda un terreno fértil para el hotelero, un aliado, no un enemigo. Pero también un lugar inseguro, a veces hostil, en que deberán aprender, solos o con ayuda exterior (aquí es donde hay que mirar bien no ser víctima de algún charlatán) los movimientos, para no resbalar, para no caer. ¿A cuánto hotelero le debe haber pasado, cuando comenzaba a entrar en las primeras OTAs o a crear un canal en YouTube, sufrir las miradas de los demás cómo si de un loco se tratara?
Lo mismo seguramente que a Ander Mirambell, pionero en España y primer deportista olímpico en la modalidad Skeleton (No, no es el enemigo de He-Man; es un deporte). 
Me imagino las miradas cuando este muchacho de Calella (más cerca del mar que de la nieve) comentó entre sus amigos el deporte al que se iba a dedicar, cuando se presentó con unos zapatos hecho por el mismo con una base de rallador de queso para no resbalar en el hielo o cuando partía con su coche en jornadas de horas y horas hasta llegar a las pistas más cercanas: en Alemania.
Pero Mirambell siguió adelante (¿cuántos charlatanes se deberá tener que sacar de encima?), y hoy es el primer deportista olímpico español en su modalidad. Les dejo un vídeo muy corto y de no muy buena calidad (en YouTUbe podrán encontrar más), pero realmente inspirador. Ánimos, amigos, se puede!
martes 2 de febrero de 2010
El ejemplo Mirambell aplicado a la innovación hotelera (Del precio y la recompensa de ser pionero)
Etiquetas: Cambiar de mentalidad
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