jueves 31 de diciembre de 2009

Cambiar de mentalidad

En esta entrada obligada de final de año, quería ante todo saludarlos y agradecerles, festejar, por estar ahí. El tan temido 2009 está a punto de quedar atrás y cada uno hará el inevitable balance personal. El año que muchos presagiaron como el último de un sistema (el capitalista) finalmente, tras un espantoso enero, fue (al menos en nuestro sector) mejorando paulatinamente y terminó no siendo tan malo como se esperaba. Los más negativos podrán contradecirme pero, a pesar del paro, lejos estuvimos –afortunadamente- de una crisis tan profunda como se anunciaba (vengo de Argentina, créanme que sé de qué hablo). Y algunas de las causas de esas crisis particulares, como la fórmula para salir de ellas, se encuentran en el título de este post, mi deseo para 2010.
Me explico con un ejemplo. Hace unas semanas, me reuní con un céntrico (más céntrico imposible) hotel de Barcelona. Me comentaba del terrible año, de la caída de ocupación y del precio medio, de que el resto de hoteles de su cadena vendían más que él (cuando en el pasado solía ser al revés). Recordaba con añoranza esas épocas en que incluso poniendo precios de una categoría superior llenaba habitaciones. Y hablando encontré las respuestas y se las expresé. Un hotel que todavía no tiene departamento de reservas, que el canal online lo sigue llevando el director del hotel en su (escaso) tiempo libre; que se ha limitado a tirar precios, pero sin crear ofertas ni anunciar su producto (como he dicho muchas veces); sin dar valor agregado.
Muchas de esas crisis han sido provocadas por malas gestiones -de propietarios/gerenciadores- que apuestan a recortar recursos y calidad, para no cortar gastos personales. Y muchos despidos y congelamientos de sueldos han sido realizados en empresas a las que les sigue yendo bien, pero que en el funesto discurso de crisis han encontrado la excusa perfecta para ganar más aún. Dos paradigmas (aunque hubo muchos en 2009) que me han llamado la atención de lo que no debería ser, de la mentalidad a cambiar para que nos vaya mejor. Un funcionario “presuntamente” corrupto que puede salir libre si tiene la pasta adecuada y el presidente de una aerolínea en quiebra que declara muy tranquilo y sin ruborizarse que ni él volaría con su compañía.
En el primer caso, si el inculpado es inocente que quede libre, pero mientras este inculpado de enriquecimiento ilícito no debería poder salir pagando una fianza. Porque el mensaje para el resto de la sociedad es “puedes robar, sólo asegúrate de robar lo suficiente como para pagar tu libertad”. Y en el segundo caso, el mensaje es que puedes ser muy inútil en tu trabajo, y además admitirlo. Si no eres capaz de estar al frente de una compañía en la que no serías cliente, renuncia, déjale el puesto a alguien útil.
Si no se produce este cambio de mentalidad, si no se establecen castigos y premios, seguiremos viendo muchas crisis, aunque no haya crisis.
¡Salud! Y que nos sigamos leyendo durante todo 2010.

Artículos relacionados:
¡Feliz año nuevo!

2 comentarios:

Silvia dijo...

El Sr. Gerardo Diaz no sólo no volaría en su compañia, sino que tampoco sería trabajador de ese empresa, pq claro si uno no cobra durante 8 meses "¿cómo hacemos para pagar al jardinero?", debe pensar Diaz.
Gerardo Diaz vive en un país donde ser incompetente se premia. Si por lo contrario eres competente estás en el paro.

Carmen,mama de Ale dijo...

Disculpa de antemano que deje este comentario pero hay un nuevo pacto de educación que deja sin derechos a los niños y niñas con diversidad funcional y estos necesitan el apoyo de muchisima gente. Estoy visitando muchos blog para solicitar vuestra firma y si lo tienes a bien lo divulgues donde consideres.
http://www.efirmas.com/2488871/
Muchas gracias
Carmen