domingo 20 de septiembre de 2009

Barcelona fuera de temporada

Es verdad que el final del verano anuncia una Barcelona con menos horas de sol, un poco más gris y una ciudad tal vez más introspectiva. Las calles se vaciarán de turistas enrojecidos por el arrebatador sol, de pantalones por la rodilla, de chanclas y de sueños de verano, pero también es una buena oportunidad para conocer una Barcelona más íntima. A nivel turístico, conocer la siempre abarrotada Sagrada Familia, el Park Guell o los numerosos museos de la ciudad es mucho más agradable, ya que se pueden evitar las kilométricas colas y las amontonamientos, lo que nos permitirá disfrutar de una larga pausa de contemplación frente a la obra que más nos inspire.
La red siempre es una buena opción para tipear hotel 4 estrellas barcelona y alojarnos cerca de nuestros puntos favoritos. Las hojas del otoño, la lluvia tenue y alguna brisa repentina, siempre pueden ser una buena excusa para refugiarse en algún café donde sentarnos a ver pasar la vida. Es, diría yo, una ciudad también más romántica, más sincera, que se muestra más bucólica y, por supuesto, menos estresada.
Es una buena época para que el turista más tímido escriba en su buscador favorito hotel barcelona y se atreva a recorrer las pequeñas calles del casco antiguo, a descubrir las docenas de posibles tiendas donde encontrará ese recuerdo que lo acompañará de regreso a casa, o esa anécdota para contar y volver a contar durante el resto de vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero los turistas inteligentes (no los que van en rebaño a ver la Sagrada Familia), saben que con el final del verano la ciudad se llena de seres extraños. Gigantes y cabezudos; castellers desafiando la gravedad y diablos echando fuego y pidiendo agua a los balcones... Pq Barcelona celebra su entrada en el otoño por todo lo alto con sus fiestas de la Mercè.

María dijo...

María,

Por cierto tus fotos de grafittis y del Tibidabo son muy buenas.