lunes 14 de abril de 2008

El precio de la oferta laboral de saldo

Con los primeros días de la primavera en muchos hoteles, sobre todo en los de playa, el calorcito empieza a despertar la inquietud de todos los años: “¡Uf, vamos a tener que conseguir más empleados para la temporada alta!”. Ya he hablado en este blog, y con bastante repercusión, de lo poco atractivo que se percibe para trabajar el sector de la hostelería. Y, del debate que se generó, a mí me quedaron algunos puntos como respuesta al interrogante. El sector no se percibe atractivo básicamente por dos cosas: horario y sueldo. Muchas veces, de parte de las empresas, surge la queja de la poca cualificación de los candidatos a los puestos. Pero, cuando aparece alguien cualificado, ¿se está dispuesto a pagar un sueldo acorde, o se sigue ofreciendo una remuneración nivel becario? En el debate que se generó con el post mencionado la respuesta quedaba bastante clara.
Hoy, leyendo Nexohotel, encontré una interesante entrevista donde el director general del Grupo Fiesta, Matutes Prats, admite no creer que la falta de profesionales con una formación adecuada sea uno de los grandes problemas del sector. Según el artículo, Prats revela que el “problema de la escasez de profesionales con una cualificación suficiente para trabajar en el Sector Hotelero se da en sitios puntuales como Ibiza, donde las dificultades se producen por la estacionalidad del destino, lo que provoca que al estar abierto sólo seis meses al año cuesta más lograr una buena profesionalidad o retener a un buen empleado que prefiere trabajar todo el año”. La sincera respuesta de Prats hace deducir que, entonces, cuando en sitios donde el trabajo del sector no varía según la estacionalidad la dificultad de encontrar profesionales depende únicamente del factor remunerativo.
Combinando el sector de la hostelería con el del periodismo, ya que los dos me tocan, me encontré un reveladora noticia donde un colaborador de Lonely Planet admite que “se inventó” la guía sobre Colombia. Thomas Kohnstamm, quien recientemente lanzó su libro “¿Los periodistas de viajes van al infierno?” admite que “escribí la guía sobre Colombia desde San Francisco porque no me pagaron lo suficiente para viajar al país, en Lonely Planet no pagan lo suficiente para lo que esperan de los periodistas”. El periodista que, entre otros libros, ha escrito para Lonely Planet las guías de Colombia, Brasil, Venezuela, Chile y la región del Caribe, obtuvo parte de la información de una novia que trabajaba en el consulado colombiano. Y admite que debido a la “insuficiente paga” de la editorial ha tenido en sus viajes de trabajo que traficar con drogas y aceptar sobornos de hoteles y restaurantes que luego citaba en las guías. Esta situación que se puede aplicar perfectamente a la situación del periodismo en España (les puedo asegurar que está peor considerado, en lo económico, que el sector de la hostelería) creo que es un ejemplo extrapolable a otras áreas de la hostelería y el turismo.
Hace poco, presencié de reojo una conversación entre un hotelero y un empleado de una agencia. El hotelero se quejaba de cómo había empeorado la atención en el asesoramiento del servicio. El empleado le respondió diciéndole el sueldo que ganaban las personas designadas a esa tarea. El hotelero asintió resignado: “Ahora entiendo”.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora cada vez que vea a un guiri en un restaurante con una guía, tendré la duda si el dueño lo habrá "untado". ¡qué horror!...

Silvia.

Javier Rey dijo...

Hola Silvia. Bueno, yo fui a Rep Checa con la Lonely Planet y recomendaba ir a Kutna Hora en tren, q era mejor, y tuve q caminar mas de una hora por un poligono industrial hasta el pueblo. Me acuerdo q lo insulte todo el camino al maldito escoses q escribio la guia.

Fran dijo...

Hola Javier, soy Francisco, yo llevo muchos años en el mundo de la hosteleria y la hoteleria, efectivamente los empledos de la restauración están mal pagados en los hoteles, no asi en los buenos restaurantes, por otra parte como el departamento de restauración en los hoteles es "deficitario" (¿un hotel no es un conjunto?) pues nada vale cualquiera, tan solo se pide que se tengan las dos manos, claro así se da el servicio tan deficiente que se da y las malas contestaciones y malos tratos al cliente, no estamos hablando de ser serviles, hablamos de atener bien al cliente que "nos paga el sueldo". Así que todos a ponerse en su sitio los empresarios a pagar a los buenos empleados de sala y los que tan solo tienen "dos manos" porque no saben mas, al menos que tengan la humildad de querer aprender y mientras tanto atender al clente amablemente, eso no es un trabajo humillante.

Javier Rey dijo...

Muchas gracias por tu opinion Fran. Es muy valiosa por la experiencia q tienes y ojala se aplicara mas a menudo lo q dices. Saludos.