Recién hoy (jueves) estoy comenzando a liberar un poco la mesa de mi escritorio de las pilas de folletos y tarjetas que me dejó Fitur. Y una de las reflexiones que me vinieron a la cabeza, a medida que copiaba datos de las tarjetas y tiraba folletos a la basura, fue con qué necesidad se imprime tanta folletería cuando toda la información que necesito está –o debería estar–, en las páginas Web de los hoteles? Y veo que no soy al único que se le pasó por la cabeza. La misma reflexión veo que la hicieron Carlo Alvarez en su blog y Edu Williams en la acertada entrevista que le hizo Silvia Carreño para AtrapaloPuntoBlog: “No ha sido difícil poder ver destinos gastándose millones de euros en publicidad tradicional de folletos y otro tipo de papelería, y dejando a un lado su propia pagina web, en la mayoría de los casos, de un nivel bastante bajo”, comenta Edu.
Les aseguro que, de todos los papeles que me llevé de Fitur, sólo no tiré dos folletos y en estos casos porque la Web de las cadenas es tan mala que no puedo ver de forma clara la información que me interesa tener. Además de poco sostenible e irresponsable a nivel ecológico, también el modelo de papel es ineficiente y molesto (¿por qué tenemos que arrastrar de vuelta a casa por aeropuertos, metros y pasillos una maleta pesadísima de papel que irá a la basura?). Esto sin contar con el principal argumento que dan las mismas empresas: el gasto de dinero. Si a la mitad de estos hoteles se les pide que paguen un sueldo profesional a un revenue que haga bien su trabajo, lo verán como un gasto (“¿Para qué? ¿Si ya el becario, o el yerno vago que mi mujer me pide que le de trabajo también puede ir metiendo precios?”), y otro tanto si se trata de invertir en una página Web eficiente. Pero parece que “ver quién tiene el folleto más grande” sigue siendo la chula premisa de muchos. En algunos casos, yo no quería coger el folleto del hotel, porque verdaderamente no lo necesitaba para saber lo que me interesaba, pero me miraban ofendidos y me imponían el folleto, como si no me interesara su producto (cosa que no era verdad). Otro tanto ocurre con los CDs, por qué gastar (por apuntar un motivo que los puede convencer más que la conservación del medio ambiente) dinero en cientos de CDs cuando esas fotos y presentaciones en PowerPoint las pueden colgar en su Web?
Lo mismo ocurre con las tarjetas de presentación. Con tanto móvil, bluetooth y cacharrito electrónico deberíamos dejar de entregar tarjetas. En este caso me consuelo porque Atrápalo está un paso adelante: mi tarjeta de presentación, al menos, es de papel reciclado.
jueves 7 de febrero de 2008
Modelo de Papel vs. Modelo Eficiente
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2 comentarios:
Muy cierto Javier, como siempre, das en el clavo.
Lo que apuntas de las tarjetas, aunque es el menor de los males, es cierto que resulta de lo más incomodo.
Entiendo que la inmersíon en tecnología tiene distinos ritmos, No se puede pedir a todo el mundo que lleve una Palm con su tarjeta de visita preparada para enviar por Bluetooth, pero tengo el presentimiento de que en algun lugar, alguien esta madurando la solución.
Lo digo porque creo que ya hay suficientes 'tecnologias convergentes':
OpenID, ReapLeaf, Plaxo, y todos los sites que permiten 'leer' tu agenda de contactos como Facebook, LinkedIn, etc.
Esto esta a punto de estallar
Hola Carlo. Es fantastico q hagas esta observacion, porque cuando escribi la sugerencia de las tarjetas, justamente pensaba en ti, q siempre estas en la ultima a nivel tecnologico ;-) Sabia q tu tendrias un dato bien "tequi".
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